Atlántida
Casi todos los mitos y referencias a la isla Atlántida tienen por base los relatos de Platón en el Timeo y en el Critias, los que a su turno emanan de Egipto. En el Timeo 24e-25b, el divino Platón anota concisamente:
En efecto, nuestros escritos refieren cómo vuestra ciudad detuvo en una ocasión la marcha insolente de un gran imperio, que avanzaba del exterior, desde el Océano Atlántico, sobre toda Europa y Asia. En aquella época, se podía atravesar aquel océano dado que había una isla delante de la desembocadura que vosotros, así decís, llamáis columnas de Heracles. Esta isla era mayor que Libia y Asia juntas y de ella los de entonces podían pasar a las otras islas y de las islas a toda la tierra firme que se encontraba frente a ellas y rodeaba el océano auténtico, puesto que lo que quedaba dentro de la desembocadura que mencionamos parecía una bahía con un ingreso estrecho. En realidad, era mar y la región que lo rodeaba totalmente podría ser llamada con absoluta corrección tierra firme. En dicha isla, Atlántida, había surgido una confederación de reyes grande y maravillosa que gobernaba sobre ella y muchas otras islas, así como partes de la tierra firme. En este continente, dominaban también los pueblos de Libia, hasta Egipto, y Europa hasta Tirrenia.
Y a continuación (25c-d) agrega:
… Posteriormente, tras un violento terremoto y un diluvio extraordinario, en un día y una noche terribles, la clase guerrera vuestra se hundió toda a la vez bajo la tierra y la isla de Atlántida desapareció de la misma manera, hundiéndose en el mar.
Sin embargo en el Critias ha contado de modo casi exhaustivo la geografía y la grandeza de esta isla privilegiada hasta que desaparece por el mal uso que sus ciudadanos acaban haciendo de sus instituciones y aún de la vida que realizan, tanto de modo social como individual, que ya anunciaba el fin por la degradación de usos y costumbres cuya causa era el olvido e ignorancia de sus habitantes, petrificados en su pequeño ensueño de engaño y traición.
Es tan prolijo el relato del trazado de esta ciudad, que otros muchos autores han realizado dibujos y planos minuciosos de su conformación.

La capital de la Atlántida de acuerdo a Platón.
Según el estudioso Luis Cervera Vera. De Arquitecturas descritas,
arquitecturas pintadas, Juan A. Ramírez.
Y finalmente dando otra imagen utópica de la ciudad del cielo sobre la tierra:
… la isla divina, que estaba entonces bajo el sol, producía todas estas cosas bellas y admirables y en una cantidad ilimitada. Como recibían todas esas cosas de la tierra, construyeron los templos, los palacios reales, los puertos, los astilleros y todo el resto de la región. (Critias, 115b-c).
Y acabando aquí el Critias:
Mas cuando se agotó en ellos la parte divina porque se había mezclado muchas veces con muchos mortales y predominó el carácter humano, ya no pudieron soportar las circunstancias que los rodeaban y se pervirtieron; y al que los podía observar les parecían desvergonzados, ya que habían destruido lo más bello de entre lo más valioso, y los que no pudieron observar la vida verdadera respecto de la felicidad, creían entonces que eran los más perfectos y felices, porque estaban llenos de injusta soberbia y de poder. El dios de dioses Zeus, que reina por medio de leyes, puesto que puede ver tales cosas, se dio cuenta de que una estirpe buena estaba dispuesta de manera indigna y decidió aplicarles un castigo para que se hicieran más ordenados y alcanzaran la prudencia. Reunió a todos los dioses en su mansión más importante, la que, instalada en el centro del universo, tiene vista a todo lo que participa de la generación y, tras reunirlos, dijo… (121b-c).
No nos ha quedado la opinión de su discípulo Aristóteles sobre este texto (que hoy podría ser tildado de ciencia ficción si no fuera avalado por la autoridad del filósofo), y en verdad, nos la preguntamos con el mejor de los ánimos.